Un roto sonido, un silencio que se apoderó de él, un silencio después de la más dulce mordida a la manzana más prohibida.Adán esperándome, gritándome, jurándome, jurándose, dibujando nubes en mi cielo.
No me hagas desperdiciar una lágirma más, no me esperes ni extrañes ni temas. No soy nada, no me mires. Olvidemos nuestro cielo juntos, seamos sol y luna, blanco y negro. Adán y Eva.
Eva.
(L.S.)

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