Pasaban los días uno tras otro por las calles desiertas como una procesión de viudas; la plaza del pueblo parecía negra con tantas mujeres de luto. Yo envidiaba a aquellas desgraciadas por no tener más rival que la tierra y por saber, al menos, que su hombre dormía solo.
Clitemnestra o el crimen en Fuegos de Marguerite Yourcenar
Bienvenidos. Agradecida de usted por haber pasado por acá.
Arte
by Anita.
bufones
Y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando
baila hasta el fin
Se rompen mis ojos mientras caminás. La respiración se corta cuando mis ojos que se rompen, se cruzan con los tuyos que respiran. Escucho una voz lejana, una respiración que se corta cuando nos miramos. Un beso vuela en tu mirada, y la mía, cierra los ojos sin ver que me ves. (Lucía Schaab)
Al fin del milenio, el mundo al revés está a la vista: es el mundo tal cual es, con la izquierda a la derecha, el ombligo en la espalda y la cabeza en los pies.